Los industriales del calzado, el cuero y sus manufacturas prevén que 2017 será positivo a pesar de posibles impactos como el de la reforma tributaria, que afectará el consumo de estos bienes.

Este año no será fácil para la industria del calzado, el cuero y sus manufacturas. Dos factores básicos marcarán la ruta de este sector que ha sido tradicional, pero que desde hace muchos años se ve afectado por fenómenos adversos como el contrabando y la subfacturación.

La expectativa de lo que suceda con el sector gira en torno al impacto de la reforma tributaria que, sin duda, tendrá su efecto en el consumo de los hogares, los cuales representan la mayor demanda de este tipo de productos, pues habrá menor disponibilidad de recursos para acceder a estos bienes.

Sin embargo, por otro lado hay un aspecto importante y tiene que ver con la entrada en ejecución de las nuevas medidas adoptadas por el Gobierno a partir de noviembre del año pasado con los decretos 1744 y 1745, que apuntan a neutralizar las importaciones a precios anormalmente bajos. Luis Gustavo Flórez, presidente de Acicam, considera que la correcta aplicación de esas medidas puede marcar una ruta de crecimiento.

Los datos indican que 46% de las importaciones llega al país con precios por debajo de los de referencia, y de este porcentaje aproximadamente 32% entra a menos de US$1 el par.

En medio de este panorama y con la expectativa de que las cosas mejorarán, la semana pasada se realizó el International Footwear and Leather Show (IFLS), la feria más importante de la industria y en ella una vez más los empresarios mostraron sus estrategias para no quedarse rezagados.

Para este año se espera que la producción de calzado crezca alrededor de 6%, jalonada por la tasa de cambio, mayores pedidos por parte del sector oficial y por el efecto del control aduanero a las importaciones.

Así, paso a paso, esta industria se la juega para continuar aportándole al crecimiento de las regiones y las seccionales de Acicam tendrán un papel determinante en ese propósito.