Según un informe de la Federación Argentina de la Industria del calzado y afines (FAICA), la disminución de ventas en el sector se registró por una caída del consumo interno, incremento de costos, presión fiscal e incremento de las importaciones.

Además, la industria del calzado suma la problemática de una mano de obra intensiva con salarios superiores a otros países, altos costos de producción, carga impositiva elevada, retraso cambiario que dificulta la exportación y facilita la importación y la amenaza constante del contrabando.

Según Alberto Sellaro, presidente de la Cámara de la industria del calzado,
el informe de FAICA señala que “la industria del calzado pasó de producir: 36 millones de pares en 2001, el año más dramático para el sector, a 125 millones de pares en 2015. En 2016 se fabricaron 111 millones de pares, que representa un decrecimiento del 11,2% respecto a 2015.” Asimismo, durante 2016 se importaron 27,3 millones de pares, lo que representa un crecimiento del 22% con respecto a 2015.

A causa de ello, la industria del calzado presentó al gobierno un plan para la recuperación del sector que consiste en incorporar a los productos mayor valor agregado, especialización productiva, inserción internacional, fortalecimiento de la cadena de valor y mejores prácticas productivas. El objetivo principal del plan es incentivar el desarrollo industrial, mejorar la competitividad y la especialización e inserción internacional del calzado nacional.

Informe: Cámara de la Industria del Calzado (CIC)