Elegir los colores y las pieles que llevará el calzado que se quiere comprar es una estrategia de venta que está atrayendo a muchos clientes. Esta es la historia de Álvaro Sasiambarrena y Eugenio Saiz, dos exuniversitarios que comenzaron trabajando en una fábrica de zapatos  toledana, lugar donde se instruyeron para emprender su idea de negocio.

En la actualidad manejan su propia empresa de calzados llamado “Jonndo”, el proyecto amateur que soñaron ha obtenido tal acogida que pasaron de organizar muestras efímeras a alquilar un pequeño espacio para luego finalmente abrir su primera tienda, ahora solo se enfocan en la expansión de su marca, que ya tiene presencia en gran parte del mercado español y pronto en otros países.

Su valor diferencial radica en tres premisas. Productos de calidad confeccionados artesanalmente, precio adecuado (optaron por reducir el margen de beneficio para llegar a un público mayor) y producto personalizado, uno de los puntos fuertes que le ha dado el éxito que ahora manejan. El cliente puede diseñar el zapato como más le guste, eligiendo desde los materiales hasta los colores y en cuatro semanas tiene listo el modelo que él mismo confeccionó. Sin duda un éxito que ha revolucionado el mercado tradicional.