En un año el sector calzado e indumentaria se encareció un 71,5%; los empresarios afirman que el problema es en gran medida el alza de costos de insumos entre otros.

En países Latinoamericanos como Argentina, el informe de inflación de marzo, que arrojó un 4,8% que superó incluso a las proyecciones de economistas privados, reflejó dinámicas heterogéneas entre rubros y sectores con aceleraciones bien por encima del promedio. Porque más allá del incremento estacional en la educación (28,5% solo en marzo respecto de febrero) que encabezó el listado de categorías, se destacó el fuerte incremento en las prendas de vestir y calzado. Y más allá de la variación puntual de marzo, la suba acumulada en la categoría en los últimos meses casi duplica a la inflación promedio. Según datos del Indec, la variación interanual de los valores de venta de la ropa y el calzado asciende al 71,5%, cifra que la ubica como el rubro que más aumentó marzo contra marzo dentro de los rubros revelados en el Índice de precios al consumidor (IPC) del Indec.

Así mismo, la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) emitió un comunicado semanas atrás que plantea que los valores de la ropa y el calzado aumentan impulsados por los costos de los insumos.

“Fuertes aumentos de precios en telas y avíos, problemas para producir, escasez de insumos y prendas, incremento en los costos unitarios y el cambio de temporada agravaron la situación durante marzo, en un rubro que venía experimentando importantes subas interanuales”, afirmaron desde la entidad. Al mismo tiempo, hicieron hincapié en el efecto estacional y dijeron que el cambio a la temporada otoño-invierno llevó a una nueva tanda de aumentos.

Por otra parte en México, el semáforo epidemiológico en rojo que mantienen algunas entidades del país ha causado que sectores del calzado cierren sus puertas de forma temporal o disminuyan sus horas laborables, principalmente, en Guanajuato donde se fabrica el 80 por ciento de los componentes para la fabricación del calzado que se distribuye en el resto del mercado nacional. En el caso de Tehuacán, el representante local del gremio, Carlos Manuel López Jurado, informó que empresas pequeñas y talleres dedicados a la fabricación de calzado se han visto en la necesidad de disminuir actividades por la falta de materias primas que adquieren principalmente en Guanajuato.

Explicó que en Tehuacán se elaboran algunos componentes, como son suelas de PVC y hule, las primeras se obtienen de derivados del petróleo, mismas también tendrán un incremento debido a que las variaciones en el mercado y los combustibles causan el aumento de los productos finales. Señaló que en la ciudad más de 100 entre pequeñas empresas y talleres familiares que se dedican a la fabricación de calzado principalmente infantil, cumplen con las normas de calidad, lo que ha permitido mantener la demanda nacional según las tendencias del año. Por último, comentó que más de 30 negocios entre pequeños y medianos se abastecen de materias primas y maquinaria de León Guanajuato, mientras que en los talleres laboran desde dos y hasta cinco personas, las cuales adquieren estos conocimientos al emplearse en pequeñas empresas.