Estados Unidos es el país más afectado tanto en muertes como de personas contagiadas. El número de fallecidos por COVID-19 aumentó en 638 decesos durante las últimas 24 horas. Del mismo modo, la suspensión de las medidas de aislamiento social genera reacciones encontradas. Varios gobernadores y alcaldes lo rechazan, mientras otros llevan adelante esta intención. Así mismo, junto al equipo de trabajo que lidera la lucha contra el coronavirus, el Presidente Trump presentó un plan de tres fases, para que cada estado comience a reabrirse según su situación particular.

En ese contexto, Matt Priest, Director Ejecutivo de la Asociación de Distribuidores y Minoristas de Calzado de América (FDRA), reconoce que la crisis ocasionada por el Covid-19 no se vivía desde “la Gran Depresión y la pandemia de la gripe de 1918”. Por otro lado, el cierre de los comercios ha generado una fuerte disminución en las ventas de calzado minoristas, a pesar de que el comercio electrónico se ha mantenido activo, no ha sido suficiente para mitigar el impacto ocasionado por la pandemia.

Igualmente señaló que el consumo de zapatos en el país caerá a un ritmo récord de dos dígitos en este año, y que las importaciones sufrirán un brusco descenso. En cuanto a la producción mencionó que se ha visto gravemente afectada debido al colapso de la demanda y a las restricciones a la actividad productiva.

Las ventas minoristas cayeron 8,7% en marzo, la mayor caída desde que se comenzó a hacer este seguimiento en 1992, según datos oficiales. La situación del sector en estos momentos es crítica e incierta y depende de la evolución y el control de la pandemia.

Fuente: Revista de Calzado