A días de comenzar el mundial el impacto en nuestra economía refleja un consumo masivo de artículos deportivos y un incremento considerable en sectores ligados al turismo, bebidas alcohólicas, restaurantes, ventas de electrodomésticos y publicidad. Según el gerente de Estudios Multiclientes de Arellano Marketing, Arnaldo Aguirre, la clasificación al mundial agregaría un punto porcentual al crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI), esto en relación a los resultados de los países que clasificaron en el mundial 2014.

Los países que clasificaron desde el momento que se inició el mundial hasta que terminó crecieron porcentualmente más en PBI, seguramente por este efecto. Según Apoyo Consultoría el impacto que esto va a tener es un punto del PBI, suena increíble pero ese es el poder de la gente, el optimismo”, explicó.

En el plano de la industria manufacturera hay sectores que tienen más movimiento que otros, en el caso del sector calzado, las zapatillas deportivas han aumentado su venta en un 40% de lo normal, generando dinamismo en el mercado.

El consumidor tiene más confianza en sus gastos cuando se siente optimista, según el economista Carlos Anderson, el ánimo de las personas afecta sus decisiones de compra. _”Cuando la gente está deprimida no compra y la economía no se mueve. Pero, cuando hay una situación de optimismo todo cambia, porque te sientes mejor y por ende tiendes a consumir más. Eso alimenta la producción y la estimula”.

Finalmente, es necesario reconocer que con esta clasificación no solo nos jugamos el pase al mundial, en realidad hay muchos temas en juego: como el incremento de nuestra economía debido al choque de optimismo que genera ver a la selección jugar un mundial después de 36 años, la expectativa de la gente no será a corto plazo, por el contrario, el comportamiento de los hinchas auguran un 2018 bueno para la economía.